jueves, 12 de agosto de 2021

« Más allá del ser y de su ausencia, más allá, siempre épekeina — allí, en ese ningún allí flota, impávida, LA DISPERSIÓN ».

  «   Más allá del ser y de su ausencia, más allá, siempre épekeina  —   allí, en ese ningún allí flota, impávida, LA DISPERSIÓN     ».             

 «  ».

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    Toda explicación de los orígenes del estado parte de la premisa de que  «nosotros» (no los lectores, sino algún nosotros genérico, tan amplio que no excluya a nadie) participamos en la creación del estado. Pero lo cierto es que el único  «nosotros» que conocemos (nosotros mismos y las personas que nos rodean) nacemos en el estado; y nuestros antepasados, hasta tan lejos en el tiempo como podamos remontarnos, también nacieron en el estado. El estado está siempre ahí, antes que nosotros.

                ¿Cuánto tiempo atrás podemos remontarnos? El pensamiento africano ha llegado al consenso de que después de la séptima generación ya no es posible distinguir entre historia y mito.)

 

Diario de un mal año, J. M. Coetzee 








"Tarde o temprano el filósofo auténtico descubre el hecho de una diferencia, de un abismo insalvable que existe entre él y el resto del universo. ¡He aquí un momento peligroso para todo filósofo! Ante este pavoroso descubrimiento hay dos respuestas o reacciones que son posibles: uno puede volver rápidamente la vista atrás y buscar un medio para recobrar su ser íntegro, insistiendo en que es posible reparar esa ruptura y reunirse con algo que en nuestros oscuros orígenes preexistía [a] la separación; o, por otro lado, uno puede tolerar esa visión de la diferencia –lo cual no es fácil–, tratar de aceptarla, y dedicarse a la tarea de convertirla en algo positivo. En otras palabras, o uno puede entregarse a una nostalgia infinitamente atractiva, o puede renunciar a esta, aceptando la imposibilidad de eliminar esa ruptura, y puede lanzarse a la aventura de mejorar esta vida tal cual es."
Patrick Dust

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martes, 3 de agosto de 2021


4 de agosto de 2Ø21 



The Last Rock´n´Roll Suicide


¿Cómo haremos para desaparecer?

Maurice Blanchot






 Es maravilloso el día en que la nave nodriza viene por fin a llevarte a casa. Estaba ansioso, como cualquiera de los 7 primeros días de cole,  en la remotísima infancia del mundo. 


Recuerdo aún las fumorolas de ácido nitroso asfixiando de risa sardónicas a los  saurios, grandes enfermos del tétanos y su meteórica muerte que iluminó la luna. 

Ellos me contaron con sus  prolépticas exhalaciones postreras  la T:ª  from Erich:

Tal convicción acerca de la unicidad del individuo se expresa, por ejemplo, en la sentencia talmúdica:

    Quien salva una sola vida, es como si hubiera salvado a todo el mundo; quien destruye una sola vida, es como si hubiera destruido a todo el mundo.

(...)

La responsabilidad podría degenerar fácilmente en dominación y posesividad, si no fuera por un tercer componente del amor, el respeto. Respeto no significa temor y sumisa reverencia; denota, de acuerdo con la raíz de la palabra (respicere = mirar), la capacidad de ver a una persona tal cual es, tener conciencia de su individualidad única. Respetar significa preocuparse por que la otra persona crezca y se desarrolle tal como es.

(...)


Hay una manera, una manera desesperada, de conocer el secreto: es el poder absoluto sobre otra persona; el poder que le hace hacer lo que queremos, sentir lo que queremos, pensar lo que queremos; que la transforma en una cosa, nuestra cosa, nuestra posesión. El grado más intenso de ese intento de conocer consiste en los extremos del sadismo, el deseo y la habilidad de hacer sufrir a un ser humano, de torturarlo, de obligarlo a traicionar su secreto en su sufrimiento. En ese anhelo de penetrar en el secreto del hombre y, por lo tanto, en el nuestro, reside una motivación esencial de la profundidad y la intensidad de la crueldad y la destructividad.

Erich Fromm: El arte de amar






 

« Más allá del ser y de su ausencia, más allá, siempre épekeina — allí, en ese ningún allí flota, impávida, LA DISPERSIÓN ».

    «    Más allá del ser y de su ausencia, más allá, siempre  épekeina    —    allí, en ese ningún allí  flota , impávida, L A  D ISPERSIÓN...