DESEO DE SER PIEL ROJA, SUIZO, O LO QUE SEA, CON TAL DE NO SER YO
LAS RETRACTACIONES ULULANTES
Tus hijos no son tus hijos.
Son los hijos y las hijas del deseo de sí misma de la Vida.
Vienen a través de ti, pero no desde ti, y aunque están contigo, no te pertenecen.
Puedes darles tu amor, pero no tus pensamientos, pues ellos tienen los suyos propios.
Puedes albergar sus cuerpos, pero no sus almas, pues sus almas moran en la casa del mañana, la cual
no puedes visitar ni siquiera en tus sueños.
Puedes esforzarte en ser como ellos, pero no pretendas hacerlos iguales a ti.
Porque la vida no retrocede ni se demora en el ayer.
Jalil Gibran
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| Gracias, hijo |
Del lat. tardío parrhesĭa, y este del gr. παρρησία parrēsía.
1. f. Ret. Apariencia de que se habla audaz y libremente al decir cosas, aparentemente ofensivas, y en realidad gratas o halagüeñas para aquel a quien se le dicen.
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--Me preocupa la retractación descafeinada de Mr. Vilá.
--Cosas de la moralina de los Alba.
--Ah, creo que lo pillo. --Exhaló una vaharada atrabiliaria.-- ¿Es aquello de Bolaño y "los hijos bastardos de García-Márquez", pero ahora con Carrère como extremo medio de la analogía?
--Lo has pillado, Rain-man.
WORK IN PROGRESS ADECUADAMENTE

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